octubre 24, 2008

EL NEFASTO SEXISMO

Por: Oliver E. López

En la sociedad hay cosas verdaderamente desagradables para el buen convivio entre los individuos, tal es el caso de la discriminación entre géneros, ya sea la estúpida creencia en que un sexo es superior o el alegato banal de las cualidades y características “únicas” del genero, finalmente se trata de un desatino para interpretar la otredad.


Quiero asociar eso “desagradable” que mencioné al principio, con lo nefasto del sexismo. Vayamos despacio, ¿por qué nefasto? La palabra nefasto procede del latín nefastus compuesto de "ne", no y "fastus", día en que se puede administrar justicia. En el calendario romano se denominaban dies fasti (días fastos) aquellos días que era permitido hacer justicia y ocuparse de los negocios públicos, mientras que los dies nefasti, eran los que no se permitía hacer negocios públicos; también se denominaba así a los días de luto o cuando se rememoraba algún acontecimiento desagradable. Se completaban el calendario con los dies comitiales, días de los comicios y en los que no se reunía el senado. Pero la palabra nefasto hoy en día tiene otros usos más específicos, siguiendo su etimología se aplica ahora al día o tiempo funesto, triste, desdichado. También hay una acepción que se refiere al causante de todos los desequilibrios cósmicos, finalmente se aplica también a lo fastidioso, a lo desagradable, lo desventurado, y es una verdadera desventura ser sexista.


Se ha dicho ya cómo se entiende el sexismo: la discriminación entre géneros, ya sea la estúpida creencia en que un sexo es superior o el alegato banal de las cualidades y características “únicas” del genero. Cosa común en esta sociedad, se habla de la “Mujer”, “el ser Mujer”, “nosotras las mujeres” o de “los Hombres”, “nosotros los hombres”, de lo que se trata pues, es de una falsa e innecesaria exaltación del género, “nosotras las mujeres sí podemos”, “eso es cosa de hombres” o también se dan los casos de “ustedes no nos entienden”, “pero quien los entiende”. Parece ser que el hecho de encontrar efectivas diferencias de género da pie no a comprenderse y a no armonizar sino todo lo contrario, se trata de una guerra declarada, a veces con tintes de mofa, a veces la cosa va muy en serio. En este caso la otredad da paso a la discriminación, al rebajamiento de lo que es el otro. Quizá sea que el hecho de reconocer al otro no únicamente sea necesario para encontrarme a mi mismo reflejado, sino para rebajar al otro. Sabemos que en el otro encuentro de alguna forma mi ser, es decir, en el ser del otro me reconozco como otro para el otro, un perfecto espejo. Pero en el caso del tan difundido y practicado sexismo el efecto espejo de reconocimiento del otro da lugar al desprecio.


Sí, hay diferencias fundamentales entre sexos, debilidades, meritos, de unos y de otros, pero eso no quiere decir que tengamos que hacernos menos o pavonearnos de nuestra suerte de tener el sexo que tenemos, como si hubiéramos hecho la mejor de las elecciones al ser hombre o mujer. “Elegí esto restriéguenselo en la cara”.


Lo peor de todo es que incluso los que celebran la mejor de sus elecciones se encuentran entre sí, entonces vemos “el espacio para la mujer”, revistas, programas de radio o tv, facciones políticas, espacios web y un sin fin de pequeñas islas de seres orgullosos, en otros casos, muy pocos, resignados por pertenecer a un género. “El mejor sito exclusivo para hombres” el mismo caso, personas que encuentran comunión para sumarse a la bastedad de las discriminaciones. Quizá la explicación sea esa, encontrar comunión como muchas de las especies animales, y si se trata de leyes naturales, qué se le pude hacer. Aunque, ¿no se supone que nuestra sociedad esta conformada por voluntades libres, pensantes y racionales? Se supone.


El esencialismo entre los individuos, o mejor dicho, el esencialismo entre géneros, es una bobería, nada nos cuesta el reconocimiento y la armonía entre nosotros. No quiero dejar de citar unas palabras, por cierto sexistas, de Alejandro Jodorowsky a propósito del tema.


La mujer no es ningún misterio y el hombre tampoco. Cuando la unión se realiza, ya no hay curiosidad sexual; solamente los impotentes y las frígidas creen que existen “el mundo de los hombres” y “el mundo de las mujeres”.

1 comentario:

Vale dijo...

estoy de acuerdo con la ultima frase.
yo encuentro diferencias en los géneros pero no de quien es mas inteligente no mas bien en cuanto a sensibilidades y fuerzas los hombres desde pequeños son mas duros de sentimientos y mas bruscos pero supongo que eso mas bien es genético o esta en el ADN del genero, las mujeres debido a nuestra alta sensibilidad somos mas prudentes, pero para que nos atraigamos tiene que haber diferencias así que eso no es motivo de guerra si no de admiracion creo yo.